Doscientos cuarenta y dos

De los 414 avisos vivos de nuestro catálogo al 19 de septiembre de 2026, 242 no traen fecha límite de entrega de ofertas. Es la mayoría. No es un problema de nuestra ingesta: es lo que dice la fuente.

Apertura no es entrega

De esos 242, 114 traen fecha de apertura pública, que es cuando se abren los sobres y no cuando se entregan. Los otros 128 no traen ninguna de las dos. Un contratista que lea ese aviso no sabe para cuándo prepararse.

Por qué pasa

El registro estatal publica apertura, pre-subasta y agencia, pero no la fecha de entrega, que suele vivir dentro del pliego. Quien diseñó el formulario decidió qué campos importaban, y la entrega no estaba entre ellos. Nadie lo volvió a mirar.

Cómo lo tratamos nosotros

No inventamos la fecha que falta. Un aviso sin fecha límite se marca por confirmar y no se presenta como abierto, aunque la fuente diga que lo está. Preferimos enseñar menos oportunidades vivas que empujar a alguien a preparar una oferta para un proceso ya cerrado.

La reunión que casi nunca aparece

Un solo aviso de los 414 trae la fecha de la reunión pre-subasta en un campo legible. Cuando esa reunión es obligatoria y ya pasó, el proceso quedó cerrado para quien no estuvo, aunque el aviso siga en línea con cara de estar abierto.

Un campo, no un sistema

Esto se arregla con una columna: fecha y hora de entrega, con su zona horaria, en el mismo renglón del aviso y no en la página 14 del pliego. Es el cambio más barato de toda esta lista y el que más tiempo le devolvería al que licita.